Saber “hacer algo” en la vida es muy importante. Tener además la capacidad de saberlo explicar, es de grado generoso. Hacerlo para que perdure en el tiempo, ya es más que generoso, pero si además, de lo que uno sabe es de alimentarse bien, resulta muy importante.
Don Jesús Llona Larrauri es conocido por muchas facetas en su vida, aunque todas ligadas con la salud, gastronomía y alimentación. Claro que nos quedamos cortos, ya que si hablásemos de su perfil humano, nos “perderíamos” en el tiempo. Doctor Nutricionista, Presidente de la Cofradía de Amigos del Chocolate de Bilbao, Miembro de la Academia de Ciencias Médicas, además de todo eso, escribe libros, ¡muchos y buenos!.
Por eso alabábamos al comienzo el buen oficio de don Jesús. Además de ser experto en nutrición, lo divulga en sus libros. Ofrece charlas, se para en la calle para -con generosidad-, asesorar sobre hábitos en la comida. Le gusta ayudar por nada ¡bueno sí! Por una sonrisa de felicidad.
En la vida, es fundamental conocer a un don Jesús. Una persona activa y vigorosa. Humana y amena. Excelente transmisor de valores humanos, bilbaíno hasta la médula, pero con sentido internacional.
-Citar aquí todo su currículo sería muy extenso, ¿cómo le parece bien que le llame doctor, don Jesús o presidente?
-Depende de las circunstancias, para no ser rígidos: doctor, cuando doy una charla o conferencia o le hablo a alguien de nutrición; don Jesús, va con los años; y presidente toco a los Amigos del Chocolate, a los que llevo en el corazón. Pero también me gusta sencillamente Jesús, como me llaman los amigos.
-Ser experto en Nutrición, ¿le implica que su alimentación y la de su familia es mirada con lupa?
-Si. Como es natural, la gente te mira, se fija y toma nota. Entiendo que es positivo porque debemos imitarnos unos a otros, en lo bueno.
-¿Usted sabe más que nadie de chocolate?
-No, todos los expertos que viven el chocolate saben mucho más que yo. A mí me toca divulgar, cosa que en general no hacen ellos. Y se divulga a médicos o a otros colectivos grandes. Los fabricantes han tenido la suerte de que existe la Cofradía de Amigos del Chocolate, que ni fabricamos ni vendemos, y hablamos bien de éste alimento.
-Cuando realizó el juramento como Cofrade la los Amigos del Chocolate, juro -entre otras cosas- comer todos los días del año, al menos una onza de este producto, si lo hace así ¿no es malo tanto chocolate?
-Se puede, y si no hay contraindicación expresa se debe comer una onza de chocolate negro, amargo por lo menos del 70% de cacao, una vez al día. Pero una onza, no una tableta. Decía el Profesor Grande Cobian que hay que comer de todo “pero en plato de postre”. Comemos y bebemos todos los días agua, pan, algunos vino, frutas y verduras ¿Por qué no chocolate? Eso sí, a pequeñitos trozos.
-Sabe si existe alguna Cofradías más de estas características
-Que yo sepa, no existe ninguna Cofradía de éstas características. Hubo un intento en San Sebastián y fracasó. Hacen falta personas con dedicación a los demás, para recibir a cambio nada, es decir, solo cariño.
-¿Es Bilbao una ciudad chocolatera?, tanto en consumo como en oferta
-Bilbao tiene tradición chocolatera. Existió Chobil, de la familia Aguirre, en la calle Tivoli, y allí con los trocitos de chocolate que nos daban quitábamos el hambre de aquellos años. Yo entre ellos. Desapareció, como alguna pequeña fábrica y hoy nos queda el consumo. Comemos mucho chocolate, y sobre todo se sirve un riquísimo chocolate hecho en muchos establecimientos de la Villa. Son una buena lista.
-Hablando del chocolate, ¿qué recuerdos guarda de su infancia?
-Los que he citado: Chobil, la calle Tivoli donde nací, uno que se llamaba Pelayo al que adorábamos porque nos daba chocolate. Cerca de Chobil estaba Galletas Arriola, que fue otro Ángel de la guarda. Tiempos deliciosos, con hambre.
-Pasamos a otro tema y hablamos de gastronomía. Usted tiene mucha experiencia en esta materia, incluso a escrito 35 libros sobre distintos aspectos, pero ¿Quién cocina en su casa?
-En casa cocina la rubia “amatxu” Garbiñe, después de casi 52 años. Siempre me he sentido un privilegiado. Los 35 libros ya son 37, ocho con Garbiñe, en los que pone sus recetas siempre sencillas y gustosas.
-Debe ser un lujo que le “cocine” la mismísima Premio Euskadi de Gastronomía, nos referíamos a su mujer Garbiñe Badiola
-Si, es un lujo. Hace poco me hizo una entrevista un periodista de El Correo. Vino a casa y me pidió una frase. “Soy el que mejor come del mundo”, le dije. Añadió por su cuenta “es bilbaíno”, pero no hay nada de exageración. Hace años que comemos como un libro de nutrición y dietética, pero con placer. No están reñidos ambos, todo lo contrario. Y es lo que trato de hacer llegar a las personas que escuchan mis charlas y conferencias. Y lo mismo, en el programa que tenemos Garbiñe y yo en la COPE hace 23 años. Cada día se come mejor y me encanta ver que muchas mujeres, con un bolso enorme, paran en la calle y sacan una botella de agua y le pegan un buen trago. Salud. Las mujeres de 50 son las de 40, así de claro.
-Cuando comen fuera de casa ¿hacen comentarios sobre la comida?
-Si, y a veces como nos ha sucedido en algún gran restaurante, hacemos el recuento y hay muchas cosas que nos gustan poco. Deconstrucciones, esferificaciones, hidrógeno…, nos gusta la cocina de género, bien elaborada. La cocina tradicional bien hecha con toques de modernidad. Como dice Garbiñe, reina de la cocina casera, con chispa.
-Será un problema invitarles a comer, si uno no está muy ducho en la cocina
-No. Todos tenemos que centrarnos en lo que vivimos y estamos. En Vizcaya se come bien, en general y a veces muy bien. En las casas todavía se cocina con placer y salud.
-¿Como cataloga usted la oferta gastronómica que ofrece Bilbao?
-Me parece buena. Falta promoción, hablar de lo nuestro, que “alguien” se ocupe de decir que somos los mejores en los restaurantes. Hay muchos de buena calidad, pero no se ha sabido vender. Cada uno gobierna en su casa y punto. En otros sitios, aunque se lleven mal, se unen para la promoción. No aprendemos.
-Aunque sabemos que es difícil y comprometido para usted, díganos cuatro restaurantes de Bilbao y las razones para destacarlos
-El primero Zortziko con Daniel García, una estrella Michelin, que se merece dos. Siempre al día. Etxanobe, una estrella, cocina tradicional muy bien hecha por Fernando Canales; Guggenheim Bilbao, con Josean Martinez Alija, moderno y delicioso; y Arbolagaña, con Aitor Basabe, buen punto de encuentro para comer bien. Pero no podemos olvidar otros en el entorno de Bilbao: Jolastoki, Azurmendi, Andra Mari, Aizian, Yandiola, Gaminiz y Boroa. Sin olvidar otros que hacen cocina casera y sencilla, pero gustosa como Bola – Viga, Monterrey, Casa Rufo, Casa Vasca, Kate-Zaharra, La Escuela, Montenegro, Metro Moyua, Serantes, Victor Montes… En Bilbao se come muy bien, pero que se sepa.
-Cuatro cocineros vizcaínos
-Están dichos Daniel Garcia, Fernando Canales, Josean Martinez Alija, Aitor Basabe y Aitor Elizegui, cinco en lugar de cuatro sin olvidar a José Miguel Olazabalaga, Sabin Arana, Eneko Atxa y Ricardo Pérez.
-Y por seguir con el cuatro, nos puede indicar cuatro platos y un postre
-Me encantan el pescado y las ensaladas. Lo tengo fácil. Merluza albardada, kokotxas en salsa verde, bacalao al pil-pil o a la vizcaína y mero al horno. También el rabo estofado y el pato a la naranja. La ensalada clásica de tomate, lechuga y cebolla, con bonito, espárragos, aguacate, zanahoria, pimientos y buen aceite de oliva virgen extra. Siempre en plato único, que es lo que comemos en casa. Dos platos y postre me parecen un horror y prefiero 5 pequeñas comidas diarias. Por ej. Arroz con tomate y un huevo frito o vainas estofadas o vainas con patatas y de postre piña natural, o los caseros pastel de arroz, flan, natillas, tostadas y fruta del tiempo. Otro día, otras cosas, como salmonetes y postre.
-Tenemos cultura gastronómica, es decir, ¿sabemos comer?
-Si pero comemos demasiado, mucha cantidad. En los platos no sobra nada. Durante siglos hemos comido en exceso y seguimos igual. Menos mal que engullimos unos 43-44 kilos de pescado persona y año y unos 35 litros de vino, a la baja, nos dan placer y salud y muchos años de vida a la cabeza del mundo con Japón. La gente de edad media marca la evolución menos volumen que engorda, y más calidad y placer. Los txokos, buena comida pero mucha, son el reducto de los que gustan comer bien y mucho.
-¿Que ha comido hoy?
-Desayuno: pan integral o de cereales tostado con una chorretada de aceite de oliva virgen extra, un buen zumo de naranja con 3 limones, y un tazón de leche desnatada enriquecida en calcio. Media mañana: Un envase de leche desnatada fermentada y 3 nueces. Mediodía: Hoy ha tocado arroz con tomate y un huevo frito, que nos encanta y un trozo de piña natural. Merienda: Dos manzanas asadas. Cena: ensalada de tomate y tortilla francesa de un huevo. Recomiendo hacer lo que llamo la Recena, a algunos enfermos: cuando van a la cama un vaso de leche desnatada enriquecida en calcio y una onza de chocolate (sólo una onza) de más del 70% cacao, chocolate negro y amargo.
-Que le gusta más “charlar” o cantar. Nos explicamos. Habitualmente ofrece charlas de carácter nutricional, gastronómicas… pero también ha cantado en corales y, al menos una vez al año, lo hace junto a los 5 Bilbaínos, incluso con la participación de nuestro alcalde, en la fiesta de la Cofradía de Amigos del Chocolate de Bilbao, al son del Hator, hator….
-Pude haber sido cantante, seguramente malejo, porque gané un Concurso de Canto hace muchos años. Casi me lo creí, pero no seguí adelante. Acabo de dar una charla en Logroño, bien y con mucha satisfacción personal. La gente no se fue a las 9 menos cinco a preparar la cena. Dicen que esto indica que les gustó. Me encanta ayudar a los demás, a las personas enfermas que necesitan una orientación nutricional, que son muchos. Llevo años haciéndolo de forma totalmente desinteresada. En definitiva: me gusta amar a Dios y mucho al prójimo. Y rezar menos que creo que rezando sólo no se va al cielo. Y querer mucho a mí Garbiñe, con la que voy para 52 años casado, la familia, los amigos…. . La cofradía de Amigos del Chocolate es siempre un buen motivo para acercarnos a otros y si cantamos todos el Hator, hator, mutil etxera….. mejor. El Alcalde Iñaki Azkuna, es Caballero del Chocolate un personaje al que queremos todos. Larga vida.